¿EL GOBIERNO AUTONÓMICO PRETENDE CERRAR EL CENTRO DE DÍA?
El viernes pasado, la alcaldesa de Castro y el vicepresidente autonómico Zuloaga anunciaban, al alimón, que el 31 de diciembre próximo se cerraría temporalmente el centro de día para proceder a una reestructuración interior.
La excusa consiste en que pretenden reformar su interior para que la planta baja continúe prestando el servicio de día a sus casi 30 usuarixs habituales y la primera y segunda planta se reconviertan en una especie de ampliación de la residencia de mayores.
Catorce años después de su inauguración, el gobierno autonómico se percata de pronto que el centro de día está sobredimensionado para el fin que fue construido y, de acuerdo con el equipo de gobierno municipal, pretende su reforma interior.
Además, el gobierno autonómico ha solicitado la cesión de la parcela circundante no ocupada por el edificio. ¿Pará qué necesita el gobierno autonómico la cesión de la propiedad del terreno no ocupado? ¿Pretende acopiar patrimonio en forma de suelo a costa de lxs castreñxs? ¿Tiene planes el gobierno autonómico para ese terreno cedido? ¿Alguien puede estar pensando en una ampliación del edificio para disponer de más camas que se otorguen, a través de un convenio público-privado, mediante una cesión por una cantidad indeterminada de años, a una empresa privada?
Esta perspectiva de un futuro muy incierto y nada claro para centro de día hace que Encuentro-Uztarketa solicite al pleno del ayuntamiento que no se otorgue ninguna cesión de terreno al gobierno autonómico.
El gobierno autonómico de Cantabria siempre se ha mofado de toda la ciudadanía castreña. La última burla es la paralización sine die de las obras de remodelación de la plaza del mercado. Primero utilizaron la mentira de que paraban las obras para no entorpecer durante el verano el trasiego comercial de la zona y en octubre reanudarían las obras. Estamos a mediados de noviembre y ahora argumentan que una prueba de carga -si hubiera sido necesaria, ¿no debería estar hecha hace muchos meses?- retrasará la finalización de las obras hasta la próxima primavera. ¡Qué casualidad! Con las elecciones municipales a las puertas.
Pero no es sólo esto. Hace seis años que debía haber intervenido en las carreteras autonómicas CA 522 y CA 523, con una inversión global de casi 2 millones de euros.
CA 522, con una inversión de 559.000 € para mejorar el trazado entre la rotonda de Momeñe y el polideportivo de Sámano, en una actuación bianual, con una inversión de 28.000 € en 2017 y 531.000 € en 2018.
CA 523, con una inversión de 1.358.000 € para convertir el camino de cabras entre Baltezana y Otañes en una carretera digna de tal nombre. Ésta era una obra trianual, con una inversión prevista de 68.000 € en 2015, 554.000 € en 2016 y 736.000 € en 2017.
Aún estamos esperando ambas intervenciones.
Hace ocho años prometió retirar los cuatro tramos de tuberías de fibrocemento conocidos -nadie sabe a ciencia cierta cuántas hay en realidad- que conducen casi toda el agua potable que consumimos en el casco urbano. Esta intervención estaba valorada en 4,1 millones de euros. Como en las carreteras, aún estamos esperando.
El gobierno autonómico está “reforzando” el rompeolas por donde no está roto, por el interior de la bahía. Mientras el exterior, que recibe los embates del mar directamente, y bajo la superficie que se utiliza como paseo hay más agujeros que en un queso de gruyere.
De todas estas artimañas, y algunas más, sólo se puede deducir que el gobierno autonómico pretende cerrar definitivamente el centro de día, despedir a sus trabajadorxs y repartir a sus internxs en otros centros de los alrededores. Y que este anuncio de cierre temporal por reestructuración no es más que otra patraña más de las que utiliza habitualmente en su relación con Castro. El gobierno autonómico de Cantabria no es un socio de fiar para la ciudadanía.
Comentarios
Publicar un comentario